Hay reuniones que inspiran, que unen equipos, que generan ideas brillantes…
Y luego están las otras:
esas que duran hora y media, no tienen agenda, y acaban con alguien diciendo:“Bueno, lo dejamos pendiente para otra reunión.”
En Amor de Madre, donde el café corre más que el presupuesto, sabemos que las reuniones pueden ser la kryptonita de la productividad creativa.
Por eso hemos preparado este manual de supervivencia, para que sobrevivas (con elegancia y sarcasmo) a esas sesiones que pudieron, claramente, ser un correo.
La reunión que aparece sin avisar. Todo empieza con una notificación inocente:
“Nueva reunión agregada al calendario.”Sin descripción, sin objetivo, sin contexto.
Tu alma tiembla.
Te preguntas:
– ¿De qué va esto?
– ¿Por qué estoy invitado si no tengo nada que decir?
– ¿Habrá café o solo trauma?
Tip :
Antes de aceptar, pregunta amablemente de qué se trata.
Si no hay respuesta clara… probablemente no tienes que estar ahí.
El círculo infinito de opiniones. Ya estás dentro. Hay 10 personas conectadas y nadie sabe por qué. Empiezan los clásicos:
- “Yo solo quería comentar algo rápido…”
- “Esto lo hablamos la semana pasada, pero…”
- “Creo que lo importante aquí es repensar el propósito del propósito.”
Tres horas después, hay 45 ideas, cero decisiones y una pregunta existencial:
¿Qué hago con mi vida?
Tip: Aplica la técnica del resumen ejecutivo emocional:Entonces, resumiendo lo que hemos dicho (porque ya se nos fue media vida), las acciones serían A, B y C, ¿correcto?. Nadie sabe cómo, pero funciona.
Te coronas como héroe del orden y puedes volver a diseñar memes tranquilos.
La reunión sin fin (versión extendida) Cuando la reunión se alarga tanto que ya pasaste por todas las etapas del duelo: negación, ira, negociación, depresión y aceptación.
Sabes que no hay salida cuando alguien suelta:“Ya que estamos todos, aprovechemos para revisar otro tema…”
Tip:No, no lo aproveches. Tienes permiso celestial para decir:“Perfecto, lo vemos en otro momento para no mezclar temas.”
El “follow up” infinito. Al día siguiente recibes un correo con el asunto:
“Resumen de la reunión + nuevos puntos a revisar.”
Tip: Aprende el arte del “correo con propósito”: breve, directo y con acción clara.
No se necesita un Zoom para decir “cambia el color del botón a verde”.
Cómo evitar reuniones innecesarias (sin parecer antisocial)
- Ten un objetivo claro antes de convocar.
Si no sabes para qué es la reunión, no la hagas. - Invita solo a los que realmente aportan. No todos necesitan estar.
- Máximo 30 minutos.Si en media hora no logras resolverlo, el problema no es el tema.
- Evita las reuniones “para pensar”.Las ideas no llegan por invitación de Google Calendar.
- Usa herramientas asíncronas. Notion, Slack, Drive, Miro… o incluso un buen correo (sí, todavía sirven).
Las reuniones no son el enemigo, pero el exceso de reuniones mata la creatividad.
Cada minuto que pasas en una sala sin rumbo, un creativo pierde su inspiración (y un poco su paciencia).
En Amor de Madre creemos en el poder del enfoque, el humor y el tiempo bien usado.Porque si algo valoramos más que las buenas ideas…es el tiempo para tenerlas.
Si la reunión no tiene propósito, agenda ni acción,
hazle un favor al mundo (y al calendario):
conviértela en un correo.




